Formalmente, el ministro de Guindos solicita este lunes los 62.000 millones de euros que la UE prestará a España para rescatar a la banca. La respuesta de los socios será una propuesta de memorando que se negociará en la Cumbre europea de este jueves y viernes para firmarse a principios de julio. Es el momento pues de poner negro sobre blanco los errores que no estamos dispuestos a que se repitan en la gestión bancaria. Lo digo para que no vuelva a pasar aquello de sorprendernos de cómo ha sido posible que se crearan pufos del tamaño del actual. El primer requisito deberÃa ser investigar y juzgar a los responsables de las entidades que van a recibir ese dinero. Sin presumir la culpabilidad de nadie, Europa deberÃa requerir al Reino de España una actitud tan activa en el esclarecimiento de responsabilidades como han tenido otros paÃses: la fiscalÃa debe pasar a la acción y el Parlamento crear una comisión de investigación. En segundo lugar, Europa deberÃa plantear un plazo para acabar de romper la burbuja: si los pequeños accionistas lo han perdido todo y la clase media va -como mÃnimo- a avalar el crédito, los promotores inmobiliarios y los grandes constructores que levantaron sus imperios apalancados en las cajas y bancos quebrados deben arruinarse. Eso solo se conseguirá si en el memorando se ponen plazos a la depuración de los activos tóxicos, esos que han estado salvando artificialmente los balances a costa de no ejecutar los créditos pendientes mientras se desahuciaban pisos de primera necesidad. Este punto deberÃa afectar también a las administraciones que tienen deudas contraÃdas con esas entidades. El tercer requisito deberÃa afectar a los órganos gestores de las entidades intervenidas. Debe romperse ese cÃrculo vicioso en el que los que dan los créditos son los mismos que los reciben. En la Bankia actual, por ejemplo, Goirigolzarri ha vuelto a nombrar consejeros entre los principales beneficiarios de sus créditos. Ese cÃrculo, como el que ligaba a las grandes tasadoras inmobiliarias con los principales bancos, está en la base de la burbuja que ahora nos explota y pagamos entre todos. Finalmente, la UE deberÃa vincular el calendario de saneamiento de estos bancos intervenidos con su aportación al crédito de la economÃa productiva forzando que el factor de competitividad que les da el dinero público se aproveche para crear empleo y no para encarecer el conjunto de la actividad bancaria.
Si este Gobierno es tan reformista como dice, deberÃa incluir estas claúsulas y otras de similar dureza en el memorando. Si la UE quiere ser, como dice, un órgano polÃtico al servicio de los ciudadanos deberÃa exigirlas antes de soltar la pasta. Esta vez no pueden alegar que nadie lo advirtió.
El memorando
– 25 junio, 2012









