La España cañà anda este jueves desolada porque la pérfida Finlandia -posiblemente a las órdenes de Alemania- puede que se oponga a que el BCE le saque las castañas del fuego a Rajoy, ese gran lÃder que encareció la deuda por culpa de querer ganar -sin éxito- las elecciones andaluzas para satisfacer a su amigo Arenas, de querer evitar la quiebra de los ilustres impagados de Bankia -sin éxito- para satisfacer a su amigo Rato y de querer hacer cargar el muerto del déficit público a las autonomÃas -con éxito- para satisfacer a su amigo Aznar. Esta serie de tropelÃas han disparado la prima de riesgo española durante el Gobierno de Rajoy y han puesto por las nubes los intereses que habrá que pagar para financiar los 100.000 millones que España ha de colocar en los mercados este año, empezando por 3.000 que ha de vender este jueves. Hasta el punto que estamos en una encrucijada: si el tipo de interés no baja, el impacto de su coste en el gasto público nos llevará al abismo de la quiebra porque ya no habrá más que recortar. Y los únicos que pueden librarnos de ello -a parte de una salida impensable del euro- son los socios de la UE arriesgando su dinero público para comprar deuda española e italiana en el mercado primario o secundario y asà bajar su precio. Un mecanismo previsto en la última cumbre de la UE para cuándo llegara el momento de máximo apuro de la moneda única a cambio de que los beneficiarios acepten ciertas condiciones. Rajoy quiere la pasta pero no las condiciones, mientras Monti se concentra en argumentar que el momento de máximo apuro ya ha llegado e intenta seducir y limitar las condiciones. Otra bravuconada de Rajoy que nos puede costar 100 o 200 puntos básicos de sobrecoste de la deuda. Pero, en Madrid son felices repartiendo la culpa del desastre a diestra (Catalunya y AndalucÃa) y siniestra (Finlandia y Alemania). No entiendo tanto escándalo, total el primer ministro finlandés no ha hecho otra cosa que parafrasear en su lengua a Andrea Fabra: “vittu että”. Es que cuando te joden, jode mucho como dirÃa la hija malhablada del presidente que regala aeropuertos a sus nietos que ahora tienen que pagar desde Finlandia.
#Vittu että
– 2 agosto, 2012









