‘El Alcázar’ 2.0

Tres diarios de Madrid compiten estos días para dar la respuesta más contundente a lo que llaman el desafío catalán. Es el derecho y el deber de los medios en democracia promover y estimular el debate entre las distintas sensibilidades ideológicas y, en última instancia, políticas. Son diarios que se les presupone una cierta proximidad al espacio social de ocupa el presidente Rajoy aunque en el carpeta catalana no hacen caso del mantra actual en La Moncloa que es silenciar las propuestas de Mas para “no hacerle la campaña” y, como mucho, contestarle con la Constitución por bandera. Los diarios intentan conectar con el público y en esa misión no siempre coinciden con las fuerzas políticas que transitan por el mismo espacio social. Hasta aquí todo es muy normal.
Lo que me parece atípico es el lenguaje y la estética que ha tomado el asunto en los últimos días más propio del diario El Alcázar, aquel órgano de los excombatientes de Franco que sobrevivió hasta el 23-F, que no de la prensa que llevó a Aznar y a Rajoy a sus dos mayorías absolutas con un mensaje de modernización de España. Cada uno defiende la ideología que quiere y cómo quiere, pero hay cosas que hieren la sensibilidad del espectador: esas portadas con el homenaje a las víctimas del desastre colonial de Annual vinculadas a las palabras del president Mas o expresiones cuartelarias del tipo “Rajoy marca el paso de las autonomías” sobre una foto de los zapatos de un miembro del Gobierno de no menos de 200 euros (¿Se los puede pagar con el modesto sueldo que tiene?) son propias de otro tiempo, de otro país y de otro continente. Lo curioso es que también en el lado de la reivindicación catalana hay estéticas trasnochadas -como el acto final de la manifestación de la Diada o el recibimiento a Mas en la plaza Sant Jaume- pero no son el epicentro de eso que llaman “el desafío”.
La centralidad española debería atender con mayor detenimiento el nuevo discurso de Mas que nada tiene que ver con ese pasado que rememoran en sus portadas. Si lo hicieran, el debate sería ciertamente más enriquecedor. Lo del president no son simples juegos de palabras sino que entrañan parte de la solución que acabará proponiendo en campaña, me temo. Lo que acabará poniendo sobre la mesa Mas es algo mucho más complejo que salir al balcón y proclamar la República Catalana. No se le combate con la Guardia Civil de Llanos de Luna, y menos en el contexto europeo. Los partidos catalanes han empezado a entenderlo y lo rebaten con similar complejidad, como demuestran los últimos movimientos del PSC, los que ya ha hecho ICV y los que hará ERC. Si la respuesta son los tanques o el portazo de Lara, Mas seguirá avanzando al frente de una manifestación cada vez más numerosa. La clase media en Catalunya ha encontrado una pancarta y Europa pondrá claveles en los fusiles de quienes pretendan pasarla por las armas. El asunto es más complejo y solo en La Moncloa parecen haberlo advertido.