La gente y los tertulianos

No es fácil analizar en una misma tertulia los resultados de las elecciones vascas y gallegas. Menos aún si se mezclan con un pronóstico de los comicios catalanes del 25-N. Demasiados analistas en lugar de considerar que los electores son personas los tratan como simples partes de un rebaño al que las élites políticas, de derechas o de izquierdas, conducen en una u otra dirección. De manera que lo que ha pasado en Euskadi es que han castigado al Gobierno de la crisis, como en toda Europa. Este diagnóstico choca con lo que pasa en Galicia, donde el presidente de la crisis ha ganado tres escaños. Y las razones de eses ascenso de Feijoo no pueden ser las mismas que las expectativas de Mas porque el del PP no ha proclamado la independencia gallega. Vamos que la crisis no les sirve. Si lo prueban con el nacionalismo, la cosa se complica. Los medios de comunicación vascos y las ikastolas gobernadas por PSE y PP no han conseguido evitar la marea abertzale. En cambio, el control de los medios y el clientelismo del PP han revalidado su mayoría absoluta en Galicia. En Catalunya, en cambio, pasan las cosas al mismo tiempo: Mas ganará las elecciones porque la tele y la radio pública trabajan por la independencia y en solo dos años le han comido el coco al 75% de la población que quiere una consulta.
El periodismo y la política necesitan de estereotipos para analizar la realidad. Pero cuando se toman patrones erróneos, el periodismo pierde credibilidad y los partidos políticos las elecciones. Los gallegos piensan que Feijoo ha gobernado mejor que Pérez Touriño y quizás están convencidos que uno y otro haría los mismos recortes porque ambos aplicarían el memorándum de Bruselas. Y los vascos han podido elegir esta vez entre opciones políticas que no tuvieron a su disposición hace tres años y han comprobado que los gobiernos de concentración nacional pueden ser tan buenos o tan malos como los tripartitos antiespañoles. Y en Catalunya, Mas va detrás de la independencia, no delante. Eso explica sus expectativas. Y ese es el combate de quienes quieran derrotarle.