El expresident Pujol aumenta el tono soberanista en cada una de sus intervenciones públicas. Algunos consideran que simplemente se quita la careta que habÃa llevado para gobernar. Otros entienden que ha evolucionado y que nos e quiere quedar corto ahora que su sucesor Mas impulsa un órdago al Estado con el pacto fiscal. Pujol ha sido, es y será un personaje excesivamente complejo para encasillarlo fácilmente. Complejo y astuto a la par que un punto visionario. Un individuo que en plena dictadura franquista, en los gélidos años 50, se propone ser el presidente de una institución destrozada en el exilio no se puede calificar de oportunista como algunos pretenden. Lo suyo debe ser otra cosa.
Pujol siempre ha utilizado el buen olfato que tiene. Un olfato muy trabajado. Quienes han trabajado con él cuentan que antes de tomar las grandes decisiones (pactos, convocatorias electorales, cambios de gobierno) se pasaba un par o tres de dÃas hablando con las 80 o 90 personas anónimas que entendÃa que le explicaban el paÃs mejor que las encuestas y los periódicos. Una especie de red social avant la lettre. Tras escucharlos decidÃa sin prácticamente consultar con nadie más. Lo más probable es que muchos de aquellos consejeros anónimos hayan muerto. Pero Pujol dedica ahora muchas horas a recibir gente en sus despachos de paseo de Gracia y a dar conferencias y charlas en los más recónditos lugares de Catalunya. Si PujoOl se declara independentista debe haber olfateado que los “suyos” están en esa lÃnea. Lo extraño es que en este punto presione a Mas como no le gustaba que le presionasen a él. Ahà posiblemente le puede más la pasión del padre soñando que su hijo Oriol proclame la república catalana que la talla del estadista.
Pujol ‘reloaded’
– 3 septiembre, 2012









