#rajoyrescate

Los astros se van alinear este jueves para que España solicite formalmente a la UE que ponga a disposición del Banco Central Europeo los fondos del mecanismo de estabilidad para que compre deuda española. Se trata de lo que algunos llaman “rescate suave” en la medida que España e Italia financiarán parte de su deuda fuera de los mercados pero solo en la cantidad necesaria para estabilizar los tipos de interés expresados en la prima de riesgo. El BCE solo comprará deuda cuando el precio del mercado convierta los intereses a pagar en una losa para las economías de España e Italia. Es simplemente la traslación de los importantes acuerdos del Consejo Europeo de junio cuando finalmente Monti convenció a Merkel que los ataques especulativos no eran contra los países del sur sino contra la moneda común. Si el mecanismo que se pone en marcha este jueves funciona, veremos que los mercados dejan de chulear al euro y se largan en busca de otra víctima.
Pero el éxito de la maniobra depende en última instancia de que Rajoy haya aprendido la lección. Si le coge otro ataque de galleguismo y tras la decisión del BCE pretende llegar a las elecciones vascas y gallegas antes de pedir la puesta en marcha del rescate blando, los socios europeos van a dejar definitivamente de creer en él y los mercados financieros van a ponerse las botas a costa de los intereses de la deuda española. Nos conviene, les conviene, le conviene pedir el rescate ya y dejar de especular con las condicionalidades. Todo préstamo tiene condiciones por parte del acreedor y ahora a España le salen más a cuenta las condiciones de la UE que las de los fondos especulativos. Esa es la realidad. Al fin y al cabo, Europa pide ahora las mismas recetas que en plena burbuja. Y a Rajoy solo le quedan dos condiciones por ejecutar: avanzar la puesta en marcha de la jubilación a los 67 años y crear un mecanismo de contratación para jóvenes.